Federico del Valle: «Las técnicas han avanzado muchísimo y nosotros ya no se las podemos ofrecer. Hemos quedado de veterinarios de cabecera»

Hablamos con el veterinario Federico Valle. Toda una vida entregado a su profesión desde el corazón, que es el que hace que el sentido de la responsabilidad hacia los animales y su cuidado brote y se desempeñe con el rigor y el cariño necesario hacia ellos.

Además de su dedicación al mundo de los caballos, Federico ha volcado sus esfuerzos en los perros, «los entiendo bastante bien. En pequeños animales se ha alcanzado muchísima especialización«, a diferencia de lo que sucede con los caballos, donde «la carrera está sin especialización, todavía seguimos en precario«, afirma.

Al preguntarle acerca de su trayectoria, el veterinario reconoce que hay muchos aspectos de mejora a poder incluir en materia de formación: «sales de la carrera como todo el mundo, sin saber nada. Luego tienes que empezar a aprender y a ir formándote con los cursos que se organizaban con AMVAC y AVEPA«. No obstante, nos indica que a él le gustaban mucho los perros: «yo llegué a la carrera criando perros y ya los conocía muy bien, con lo que me fue más fácil el poder entenderlos«. Una labor que le ha ocupado más de 25 años.

«Yo llegué a la carrera criando perros y ya los conocía muy bien, con lo que me fue más fácil el poder entenderlos».

Al abordar aquellos aspectos que más destacaría a lo largo de su trayectoria profesional, no duda en resumirla en: «mucho trabajo, poco dinero y mucha vocación«. Él es un profesional que se encuentra en este sector por pura vocación, como sostiene en repetidas ocasiones a lo largo de la entrevista. «Creo que es algo que nace con la persona. Mi padre era Ingeniero de Minas y yo tenía que estudiar eso, porque por entonces no se podía discutir», explica. «Yo iba a la mina y estaba con las mulas en lugar de entrar a la mina. Luego, ya desde pequeño, la tendencia era que me atraían más los animales que cualquier otra cosa«. Nos cuenta que empezó a estudiar Ingeniero Agrónomo, «y yo decía que iba a Agrónomos y me bajaba a estudiar la carrera de Veterinaria«. Una anécdota importantísima a la hora de valorar su verdadera vocación por el sector. «Naces así y no te pueden cambiar».

Un tema interesante es saber si el negocio puede y debe ser rentable. Federico nos explica sus impresiones: «a los jóvenes yo creo que ya les han enseñado un poco más». Asunto delicado el comparar la perspectiva de su época, con respecto a la que atraviesan hoy los jóvenes veterinarios que desean introducirse en este mundo.

Sobre la profesión de veterinario: «Creo que es algo que nace con la persona. Naces así y no te pueden cambiar».

Dentro de la veterinaria, Federico nos explica que antes eran clínicos que hacían de todo: «yo hacía caballos por las mañanas, y por las tardes perros. Me di cuenta de que chicos jóvenes cada vez empezaban a ofrecernos determinados servicios. Eran personas que se habían especializado muy bien en Europa y en Estados Unidos, que sólo se dedicaban a hacer 24 horas al día lo mismo, y sabían mucho más que nosotros de esas cosas«. Fue por entonces cuando Federico comenzó a contratar a los profesionales que después integraron el grupo Sinergia Veterinaria. «Antes eran todos individuales. Les contactaba para todo: usaba el dentista, el ecografista, el anestesista, el de cirugía de tejidos blandos. Y me di cuenta de que lo hacían mucho mejor que yo«. Es por eso que el veterinario sostiene que: «mi misión es dar el mejor trabajo al cliente, y que el cliente quede con lo que quieran hacerle lo que sea lo mejor. Las técnicas han avanzado muchísimo y nosotros ya no se las podemos ofrecer. Hemos quedado un poco de veterinario de cabecera«.

«Mi misión es dar el mejor trabajo al cliente, y que el cliente quede con lo que quieran hacerle lo que sea lo mejor. Las técnicas han avanzado muchísimo y nosotros ya no se las podemos ofrecer. Hemos quedado un poco de veterinarios de cabecera».

Federico aprecia muy claramente esta realidad, por eso recurre a centros como el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia: «sabes que tú vas a llegar a un diagnóstico más o menos cierto, tú has intuido que va por ahí, y ellos tienen aparatos de sobra para confirmar tu diagnóstico y, una vez que lo has confirmado, se lo remites a ITAS para hacer lo que haga falta hacer y que sea lo mejor para el animal«. Al respecto, nos cuenta el caso reciente de un perro: «le han puesto un catéter, como se lo ponen a las personas, que va del riñón a la vejiga, porque tiene un uréter con una piedra y no funciona; y el riñón también lo tiene con una piedra y con infección. Ellos han puesto un catéter, que es como un bypass«. Desde que remitió al perro y está operado, ha cogido ya seis kilos. «Antes habían ido de urgencias a otro hospital y les habían dicho que el perro se iba a morir«.

«Cuando remites un caso a ITAS, tienen aparatos de sobra para confirmar tu diagnóstico, y van a hacer lo que haga falta hacer y que sea lo mejor para el animal».

Este veterano veterinario deja muy claras las tremendas bondades que tiene la remisión de casos a centros como el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia Veterinaria, el complemento perfecto para lo que él denomina el «veterinario de cabecera», que puede apoyar su labor prestando el servicio más completo al cliente, derivando en un beneficio notable para todas las partes implicadas. Y, ante todo, con la mejor tecnología, técnicas de última generación, con un equipo profesional altamente formado y cualificado, y una comunicación fluida tanto con la clínica como con el cliente durante todo el proceso para simplificarle la vida al cliente y beneficiar al cien por cien al animal que se está tratando.

Abraham Pascual (Centro de Urgencias Veterinarias Reina Cristina): «Un centro como ITAS hace que de gusto pertenecer a la profesión»

Entrevista a Abraham Pascual, veterinario coordinador de veterinarios y auxiliares en el Centro de Urgencias Veterinarias Reina Cristina.

¿Puede contarnos los aspectos que más destacaría dentro de su trayectoria profesional?

Empecé haciendo urgencias en la Clínica Veterinaria de Velázquez, con José Ballester, a quien estoy tiernamente agradecido porque fue quien me metió ‘el gusanillo’ en el cuerpo de los pequeños animales, porque yo iba para porcino. El destino no sabemos lo que nos tiene preparado. Estuve allí alrededor de cinco años haciendo urgencias y consultorio.

Después monté una clínica pequeñita por mi cuenta, donde estuve cinco años. A continuación encontré lo que siempre me había atraído: un puesto solo de urgencias y con tiempo libre para poder conciliar y dedicarle tiempo a los míos, en este lugar, el Centro de Urgencias Veterinarias Reina Cristina. Entré aquí hace doce años; estuve nueve años y medio como veterinario de noche, bajo la dirección de José Antonio Aquiso, quien me enseñó muchas cosas de urgencias, que yo desconocía. Más adelante él se fue y, con un breve paréntesis de otro responsable, me pasaron a mí a día.

«Encontré lo que siempre me había atraído: un puesto solo de urgencias y con tiempo libre para poder conciliar y dedicarle tiempo a los míos, en este lugar, el Centro de Urgencias Veterinarias Reina Cristina. Entré aquí hace doce años».

¿Cuáles son sus funciones en Urgencias?

Llevo la dirección de los protocolos del centro, coordino las opiniones y criterios del equipo humano y actúo integrando a todos los veterinarios. Soy un coordinador de veterinarios y de auxiliares.

¿Qué casos más frecuentes llegan al Centro?

Hay muchísimas diarreas, que es lo que más asusta a la gente. También politraumatizados: atropellos, gatos que saltan por la ventana, golpes, etc. También hay urgencias estacionales; por ejemplo, ahora empiezan las orugas, la procesionaria del pino; en verano, los golpes de calor; en invierno otro tipo de urgencias, también ligada a los atracones en Navidades. También hay muchos casos de animales disneicos, piómetras  y cada vez más casos de aparato genitourinario. Estos son los casos más urgentes.

Cada vez van apareciendo cosas nuevas que recuerdo que cuando yo empecé se eutanasiaban porque no tenían remedio, y ahora, gracias a técnicas, entre ellas las que desarrolla el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia, se pueden curar y pueden ir bien.

«Hay muchísimas diarreas, que es lo que más asusta a la gente. También politraumatizados y urgencias estacionales».

¿Qué bondades destacaría del Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia?

La primera de ellas, y para mí la más importante, es tomarse en serio la profesión. No somos ‘ponedores de vacunas’, somos médicos de animales. Nosotros podemos hacer las funciones que lleva a cabo un médico y estamos capacitados para ello. Un centro como ITAS da gusto verlo y hace que te de gusto pertenecer a la profesión. Gracias a centros como éste, ves que todas esas cosas se pueden llevar a cabo y es algo que para mí es importantísimo. Da un gran prestigio a la profesión.

Lo segundo que señalaría es el haber sido capaces de introducir en Madrid algo que estaba bajo de perfil, la cirugía de mínima invasión. No se practicaba demasiado. Todas estas técnicas novedosas se van a desarrollar mucho más en el futuro cuando la gente las conozca y vea las posibilidades que tienen.

«ITAS ha sido capaz de introducir en Madrid algo que estaba de bajo perfil: la cirugía de mínima invasión».

En tercer lugar, considero que ITAS es un centro de referencia donde puedes remitir a tus pacientes, a modo de ‘prolongación’ de nuestro centro: es algo ‘nuestro’ pero que se lleva a cabo en otro sitio. Te da la posibilidad de que todos estos servicios y técnicas se perciban como de la propia clínica. Cuenta con un equipo de profesionales contrastado. Estas técnicas aún pueden parecer ‘ciencia ficción’. Por lo tanto, todo lo que sea acercárselas y tenerlas en un sitio concreto y bien explicado, les facilita la labor. Valoro mucho el éxito de las litotricias, que evitan una operación traumática al animal.

José Luis Palomar (ALIKAN): «En ITAS el equipo es muy profesional y cercano. Con ellos puedes hablar de tú a tú»

José Luis Palomar lleva más de 35 años al frente de la Clínica Veterinaria Alikan, en la C/ Iglesia 5 de Madrid. Reconoce que en todo este tiempo, ‘ha habido años mejores y peores, pero hay mucha diferencia desde un principio hasta ahora’, afirma haciendo referencia a la subida experimentada en el IVA hace ya una década, que asumieron ellos para no repercutirle el gasto al cliente. También se refiere a la proliferación actual de las clínicas ‘low cost’ y su consecuente competencia desleal: ‘Muy cerca de cualquier clínica tienes alguna de este tipo, el dueño no está en ellas, sino que la pone en funcionamiento con gente contratada para cubrir mercado’, sostiene.
«Ha habido años mejores y peores, pero hay mucha diferencia desde un principio hasta ahora»
Su hija Anabel le acompaña en el día a día del negocio, que siempre les ha funcionado muy bien, ‘ella decidió continuar, le gusta y se nota’. Los casos que les llegan en su actividad diaria son variados y comprenden ‘temas de diarrea, gastroenteritis, vómitos, problemas digestivos y renales en los animales mayores, caídas, cojeras, golpes, problemas metabólicos, diabetes, etc’. Trabajan con perros y gatos fundamentalmente, aunque para animales exóticos acude una compañera a pasar las consultas. En definitiva, ‘damos buen servicio, que es lo que el cliente valora’.
José Luis conoce a Belén Verdugo desde hace muchos años y sabe muy bien cómo trabaja y en qué consiste el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia. ‘Cuando lo inauguró lo estuve viendo y la verdad es que me pareció una idea estupenda’, afirma. Lo que más le gusta de ITAS es la variedad de técnicas avanzadas de que dispone. ‘No te falta nada para llegar a un diagnóstico, en ITAS lo puedes obtener’, explica y hace referencia a que cuando él empezó a trabajar lo que hacían era tratamiento sintomático y ‘hoy en día, vamos buscando el diagnóstico y nos inclinamos a saber qué es lo que tiene el animal y cómo se puede combatir’.
«Cuando inauguraron ITAS lo estuve viendo y la verdad es que me pareció una idea estupenda. Lo que más me gusta es la variedad de técnicas avanzadas de que dispone»
Recientemente, José Luis ha remitido una cirugía a ITAS, la cual ha funcionado muy bien. ‘Eran cálculos renales en un gato que, además, tenía el inconveniente de que el otro riñón no le funcionaba bien’, nos cuenta. ‘Había mucho riesgo y no se podía hacer una cirugía convencional’, expone. ‘Fue una oportunidad muy interesante para el animal, se le hizo una litotricia. Ha ido muy bien, estuve a pie de cirugía pendiente de todo’, nos cuenta. Además, añade que ‘el equipo es muy profesional y cercano; funciona muy bien y con ellos se puede hablar casi de tú a tú. Es lo que buscas, ya que tú no tienes esos medios ni esas técnicas y tienes que ir a aprender’. José Luis destaca así la importancia de recurrir a la formación en manos de profesionales en las distintas especialidades para mantenerse actualizado, ‘me gusta aprender día a día y cada día más. Tienes que estar todo el día al pie del cañón’, afirma.
«El equipo de ITAS es muy profesional y cercano; funciona muy bien y con ellos se puede hablar casi de tú a tú»
Tras el éxito obtenido y la confianza depositada en ITAS y su equipo, José Luis está convencido de que continuará derivando nuevos casos al Centro: ‘Cuentan con grandes medios, esto no deja de ser una clínica de barrio que no dispone de mucha casuística y siempre te puede llegar algún caso que remitir. Desde luego, los temas renales de cálculos, que cada vez son más frecuentes, se prestan mucho a ser trabajados de esta forma’, nos cuenta. ‘No es lo mismo abrir a un animal y hacerle pasar un postoperatorio complicado, que con una litotricia con la que la recuperación es mucho más efectiva y más rápida’, explica el veterinario.
«No es lo mismo abrir a un animal y hacerle pasar un postoperatorio complicado, que con una litotricia con la que la recuperación es mucho más efectiva y más rápida»
La comunicación en este proceso también resulta fundamental para prestarle el mejor servicio al cliente: ‘Hay una buena coordinación entre la clínica e ITAS y el cliente lo entiende, que yo aquí no tengo los medios y he de derivarle a las mejores manos’. José Luis insiste en que hoy en día van buscando el diagnóstico, apoyándose en la ecografía. ‘También se ven problemas de trombosis que se pueden tratar perfectamente con mínima invasión, es estupendo. Destaco el valor de la fluoroscopia para ir viendo todo mientras trabajas. Es jugar con ventaja’, aclara.
«Hay una buena comunicación entre la clínica e ITAS y el cliente lo entiende, que yo aquí no tengo los medios y he de derivarle a las mejores manos»

«La cirugía mínimamente invasiva nos permite diagnosticar y tratar afecciones que antes no estaban a nuestro alcance, con el mínimo daño al paciente»

José Javier Blázquez Vargas es veterinario en el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia (I.T.A.S.). Posee una larga trayectoria como veterinario clínico, tanto en su propio centro, como colaborando con otras clínicas y hospitales veterinarios. Se ha formado trabajando junto a veterinarios históricos en la profesión en Madrid, «con cada veterinario de los que trabajé desde el principio, he obtenido nuevos conocimientos», afirma. Por ejemplo, en el pasado estuvo en el Hospital Veterinario Alberto Alcocer, «cuando estaban Manuel Villagrasa o Jose Capacés. Gente que luego ha tenido su nicho dentro de la profesión veterinaria de pequeños animales en Madrid«.

«Con cada veterinario de los que trabajé desde el principio, he obtenido nuevos conocimientos»

Este profesional insiste en la importancia de ir aprendiendo y estudiando cuestiones diferentes con cada persona con la que te formas. «Me ha interesado siempre la Medicina y buscar caminos en ella donde, por un lado, hiciéramos menos daño a nuestros pacientes y mejorásemos lo que se podía hacer por ellos en ese momento, avanzando hacia una Medicina y Cirugía veterinarias más serias y eficaces«. De hecho, durante un tiempo estudió bastante Medicina tradicional china, «porque tenía curiosidad por aprender cómo era el mundo de la Medicina natural, ampliar horizontes e investigar formas de tratar a los pacientes de la manera menos lesiva posible», la cual dejó de ejercer por cuestiones de tiempo y de eficacia, ya que «son medicinas muy lentas de aplicar y tienen temas que están un poco en el aire todavía, desde el punto de vista científico«. De ahí que José Javier optara por focalizarse en la Medicina y Cirugía más académicas.

«Me ha interesado siempre la Medicina y buscar caminos en ella donde, por un lado, hiciéramos menos daño a nuestros pacientes y mejorásemos lo que se podía hacer por ellos en ese momento, avanzando hacia una Medicina y Cirugía veterinarias más serias y eficaces»

«En el campo de la imagen empecé en el año 93 con Ecografía en algunos de los primeros cursos que hubo en España en la Universidad de Murcia. Fueron varios cursos de ecografía abdominal y otros tantos de ecocardiografía, todos muy básicos, ya que la ecografía estaba iniciándose en el mundo de la veterinaria, y casi de la Medicina humana». Expone que en aquella época conseguir un ecógrafo era un esfuerzo francamente titánico: «para una clínica normal, suponía una inversión económica muy importante«. Bromea comentando que su primer ecógrafo fue ‘portable’, «pesaba 20 kilos y lo llevaba encima para hacer ecografías en clínicas de amigos».

En esa misma época empecé a aprender radiología. En la Facultad nos enseñaron unas bases sobre cómo realizar una buena placa, revelarla e interpretarla». Blázquez sostiene que se trata de un aparato que en la clínica diaria proporciona mucho diagnóstico y que «ahora mismo es fundamental para el descarte de determinadas enfermedades. Una radiografía nos puede decir mucho sobre el estado del animal o ponernos sobre aviso de múltiples patologías como una neumonía, un cuerpo extraño en el intestino, etc. Fundamentalmente hoy en día sirve para confirmar que no existen alteraciones».

«Una radiografía nos puede decir mucho sobre el estado del animal o ponernos sobre aviso de múltiples patologías como una neumonía, un cuerpo extraño en el intestino, etc.»

Actualmente para el radiodiagnóstico se utilizan técnicas de imagen más avanzadas, «como la fluoroscopia o la Tomografía Computerizada (TC), que estamos usando ahora en el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia. El uso de contrastes en TC realza los tejidos más allá de las capacidades de visualización de la radiografía convencional y la TC nos permite estudiar en tres dimensiones los hallazgos, situarlos en el cuerpo y medirlos. La fluoroscopia nos permite diagnósticos dinámicos, con movimiento (por ejemplo, visualizar la deglución o cómo se rellena de contraste el aparato urinario), y tratamientos guiados en tiempo real«.

En el ramo de diagnóstico clínico, José Javier se ha centrado mucho en el estudio de la hematología y citología, además de en técnicas de laboratorio. «Una citología es un arma muy potente para la solución de casos, ya que complementa las pruebas de imagen, permitiendo obtener diagnósticos rápidos, frecuentemente definitivos o al menos orientativos para la terapéutica». Este profesional empezó con estudios citológicos en el año 94.

«Una citología es un arma muy potente para la solución de casos, ya que complementa las pruebas de imagen, permitiendo obtener diagnósticos rápidos, frecuentemente definitivos o al menos orientativos para la terapéutica«

Otro campo que también es de su interés es la cardiología, «es una rama que me apasiona, me divierte y me fascina. Hoy en día hay muchas cosas que han cambiado en el campo de la cardiología; aunque siempre he tenido formación en el mundo de la ecocardiografía, retomé el el estudio de la electrocardiografía hace cinco años, pues me parece fascinante todo lo que se puede ver a través del ECG y sus variantes».

En este sentido, José Javier explica que el ECG nos aporta un diagnóstico de arritmias, o nos orienta sobre cuál es el siguiente paso que debemos dar: tratar una arritmia, hacer una radiografía, una ecografía, una biopsia, poner un holter, un marcapasos, o lo que sea preciso.

«En el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia contamos con el equipamiento para dar un paso adelante en la cardiología mediante las técnicas de intervencionismo endovascula

«La cardiología es una rama que me apasiona, me divierte y me fascina. En el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia contamos con el equipamiento para dar un paso adelante en la cardiología mediante las técnicas de intervencionismo endovascular «

El profesional lleva siendo socio de AMVAC y de AVEPA desde 1992. «Procuro ser asiduo de las formaciones que dan, especialmente aquellas que me resultan estimulantes«. De hecho, Blázquez realiza cursos especializados de aquellos campos en los que considera interesante profundizar, más allá de los cursos generales.

José Javier Blázquez es socio de AMVAC y de AVEPA desde 1992

Igualmente cuenta con experiencia en el mundo de la cirugía. «Hice cursos tanto de traumatología como de cirugía de tejidos blandos en los años del 93 al 95 y, además, estuve asistiendo de manera regular a la Clínica Veterinaria Puerta de Hierro«. Explica que allí ayudaba en quirófano una mañana por semana, y «es donde he aprendido casi todo lo que sé de cirugía y mucho de lo que sé en clínica veterinaria. Allí he adquirido importantes conocimientos, y es algo que agradezco mucho«.

«En la Clínica Veterinaria Puerta de Hierro es donde he aprendido casi todo lo que sé de cirugía y mucho de lo que sé en clínica veterinaria«

En lo que respecta a gestión de clínica, «es una de las funciones que desempeño, junto a mi compañera Esther Morcillo, (cirujana de mínima invasión de ITAS), organizando y distribuyendo las funciones y responsabilidades de cada cual en el centro. Según mi experiencia, es fundamental que cada uno se enfoque en una serie de cuestiones concretas, para que las desempeñe correctamente y todo funcione con fluidez».

Además, y en otro orden de cosas, José Javier estuvo realizando los artículos de la sección de veterinaria de la revista «Pelo, pico, pata», durante 8 años. «Fue un cambio con respecto a lo que se hacía habitualmente en las revistas del sector. Con un compañero César Yotti, tuvimos la idea de contar casos y, a través de ellos, educar e informar a los clientes. Atraíamos la atención de los dueños de una forma mucho más gráfica que con la teoría. Fue una labor educativa que, al miso tiempo, me ayudó a estudiar y profundizar en cada caso».

-¿Qué es para ti el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia?
Para mí ITAS es un estímulo personal, es saltar de hacer cosas a nivel clínico normal, a hacer cosas a un nivel mucho más avanzado, trabajar con una aparatología y con unos compañeros mucho más especializados. Te estimula muco desde todos los puntos de vista, te permite ayudar a los animales y sus dueños con muchas más herramientas, de forma menos invasiva, abriendo un mundo de posibilidades de diagnóstico y tratamiento en la veterinaria actual».

«El Instituto te permite hacer cosas a un nivel mucho más avanzado, trabajar con una aparatología y con unos compañeros mucho más especializados»

Por poner un ejemplo, en mi clínica realicé una cirugía de vejiga para extraer un cálculo por cistotomía a un perrito; ese mismo día, en el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia hicimos una extracción de una litiasis muy similar por cistoscopia asistida, exactamente en el mismo tipo de perro. La recuperación fue tan diferente que, prácticamente, se me ha ido de la cabeza querer volver a abrir una vejiga. El caso que hice en I.T.A.S. estaba bien al día siguiente, y el que hice en mi clínica, si bien la cirugía fue muy bien, tuvo incomodidad y estuvo varios días con molestias en la vejiga. Hasta ahora dabas por hecho que lo tenías que hacer abriendo la vejiga, al no haber otras posibilidades. Actualmente, teniendo la posibilidad de acceder a estas nuevas técnicas, se ha dado un salto cualitativo muy importante en el trabajo diario, puesto que pasamos de solucionarles problemas a los animales pasando por tener que hacerles daño, a poder solucionar los mismos problemas a los animales sin ser tan invasivos. Esta es la razón fundamental de la existencia de ITAS. Es igual que lo que está pasando en medicina humana, donde se están haciendo litotricias a través de uretra con el láser, como estamos haciendo nosotros.

Este es el espíritu del trabajo quirúrgico del Instituto. Hay muchas cosas a las que le vamos a dar solución que antes no la tenían, o si la tenían era mucho más mutilante. Por ejemplo, ante un tumor prostático en un perro que no se puede operar, con nuestros sistemas a través de la uretra, se puede operar perfectamente sin tener la nefasta consecuencia de la incontinencia.

«Pasamos de solucionarles problemas a los animales pasando por tener que hacerles daño, a poder solucionar los mismos problemas a los animales sin ser tan invasivos. Esta es la razón fundamental de la existencia de ITAS»

I.T.A.S. supone, por lo tanto, un cambio de visión muy importante en la medicina veterinaria. «El hacer TCs accesibles es un complemento, respecto a la ecografía, muy importante. Este es un campo en el que estoy estudiando muchísimo y formándome porque veo que es francamente útil y que puede, además, ser de uso diario, no una prueba excepcional. Por ejemplo, para descartar metástasis en el pulmón. Además, hay muchas zonas como el intestino o los ganglios que antes, hasta que no estaban tremendamente aumentados, no los veías y con el TAC sí se ven, Puedes alertar de las cosas mucho antes, puedes evitar cirugías innecesarias, puedes hacer intervenciones mucho mejor hechas  desde el punto de vista del bienestar animal, etc. El Instituto para mí es, ante todo, un estímulo a nivel intelectual y profesional. Es subir la medicina y cirugía veterinarias a primera división».

«El Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia es, ante todo, un estímulo a nivel intelectual y profesional. Es subir la medicina y cirugía veterinarias a primera división«

Entrevista con el veterinario Vicente Torrent, la inspiración de I.T.A.S.

Director del Instituto Mediterráneo de Endoscopia y Director de la Fundación VIVE (Fundación Valenciana de Investigación Veterinaria)

-En su opinión, ¿cuál es la evolución que ha experimentado el mercado veterinario hasta la actualidad?
La evolución del mercado en España ha sido muy curiosa. En los años 70 estaba la figura del veterinario titular quien, aparte de ejercer las acciones propias de la sanidad, a la vez atendía a grandes y pequeños animales como parte secundaria a su trabajo. En los años 80 empezó ya, sobre todo a través de AVEPA, una formación mucho más específica en pequeños animales. Entonces, la evolución ha ido a partir de ese momento muy ligada a la evolución de la sociedad, entre otras cosas porque hubo un momento que se pasó de la parte de los años 70, que venía del veterinario titular, a una especialidad, que eran las clínicas veterinarias.

‘En los años 80, a través de AVEPA, se desarrolló una formación mucho más específica en pequeños animales’

En ese momento, las clínicas veterinarias las regentaba un veterinario que tenía un auxiliar y hacía de todo; es decir, era radiólogo, era cirujano, ejercía prácticamente todas las especialidades, en la década de los 80.

En la década de los 90 empezaron a surgir los especialistas como clara evolución del mercado, porque un veterinario no podía abarcar todas las especialidades: Dermatología, Ortopedia, Cirugía, etc. Por lo tanto, la evolución ha ido a la especialidad. Esto significa que la potencia de una clínica hoy no recae sobre el titular de la clínica, sino que recae en un equipo con un personal muy especializado, con un grupo de especialistas importante (depende del tamaño de la clínica y de la calidad que da a los clientes), y otro factor es el equipamiento. Hoy la Medicina en casi todas las especialidades se basa en un nivel de equipamiento muy alto; yo no puedo evaluar una fractura si no tengo una radiografía o un TAC. Por lo tanto, el equipamiento supone uno de los grandes pilares hoy de un centro veterinario, donde son fundamentales la radiología digital, los TAC, la endoscopia y la cirugía endoscópica.

‘En la década de los 90 comenzaron a surgir los especialistas como clara evolución del mercado. Además, el equipamiento supone uno de los grandes pilares hoy de un centro veterinario’

-¿Cuál es la situación del mercado veterinario en la actualidad?
La situación del mercado veterinario en la actualidad viene dada por los especialistas o el equipo de especialistas que tiene el centro; eso por un lado. En cuanto a las técnicas, la perspectiva de futuro va a ser en técnicas innovadoras en el mercado y en la profesión veterinaria, donde queda por empezar a diseñar, por ejemplo, la Cirugía Vascular Intervencionista y la Cirugía de Mínima Invasión, donde en España actualmente puede haber 50 especialistas en Cirugía de Mínima Invasión, y eso condiciona hacia dónde va la profesión.

‘La perspectiva de futuro va a ser en técnicas innovadoras en el mercado y en la profesión veterinaria’

Pero la base actual se encuentra en el equipo: pasamos del veterinario estrella al equipo estrella, hoy un veterinario si no tiene un equipo, su valor es bajo, porque no puede abarcarlo todo.

‘Hemos pasado del veterinario estrella al equipo estrella’

En cuanto a la evolución de la profesión, ésta está directamente relacionada con la evolución de las técnicas, sobre todo quirúrgicas y de diagnóstico, con lo cual va ligada a la disponibilidad de equipos de diagnóstico de última generación. Hoy los TACs son parte, o deben de ser parte común y normal en un centro o clínica de nivel medio-alto.

‘La evolución de la profesión está directamente relacionada con la evolución de las técnicas, sobre todo quirúrgicas y de diagnóstico’

-¿Cuál es el modelo del veterinario español actual?
Una de las cosas que hay que recalcar es que el veterinario español ha adoptado modelos diferentes. Para mí existen tres modelos diferentes. El modelo americano, curiosamente, en los hospitales de Estados Unidos puede haber 2 veterinarios y veintisiete auxiliares, y esa es una de las asignaturas pendientes en la profesión veterinaria en España, los ATVs, los técnicos, el auxiliar técnico veterinario. ¿Por qué? Porque tienen que estar súper formados, hoy un veterinario no puede estar cogiendo una vía para realizar un procedimiento quirúrgico o diagnóstico, tiene que ser un ATV. El problema en España es que ha estado, en cuanto a precios de contratación, más barato un veterinario, un licenciado en Veterinaria que un auxiliar. ¿Por qué? Porque el nivel de auxiliares técnicos, primero, o no existían o era muy bajo, cosa que en Estados Unidos no, sino que allí el posicionamiento o la realización de una radiografía o un TAC, el acto físico lo realiza un técnico especialista, no lo realiza el veterinario. Esa es la explicación de que los hospitales en Estados Unidos tengan mucho personal auxiliar y pocos veterinarios muy especializados, pero el problema es el precio de contratación. Y eso es un problema, ese es el modelo americano.

‘El problema en España es que ha estado, en cuanto a precios de contratación, más barato un veterinario, un licenciado en Veterinaria, que un auxiliar’

El modelo francés es un modelo americano pero mucho más fino. El veterinario francés nunca ha tenido problemas para remitir a otros colegas especializados clientes, mientras que en España ha habido una reticencia, hasta la fecha, importantísima, a remitir a otro profesional especialista, por el miedo a la pérdida del cliente. Otro problema importante ha sido la crisis; en España la profesión, como muchas otras, va directamente relacionada al nivel económico de la gente.

‘En España ha habido una reticencia, hasta la fecha, importantísima a remitir a otro profesional especialista, por el miedo a la pérdida del cliente’

-¿Cuáles son los principales problemas a resolver en la profesión?
Existen varios problemas a resolver en la profesión.  El primero de ellos es que, bajo mi punto de vista, en algunas Facultades ha habido una pérdida de nivel de los formadores, es decir, un Catedrático en la época de los años 70 tenía un nivel de ortodoxia dentro de la profesión importante; hoy hay formadores en asignaturas que son recién licenciados y, sobre todo en alguna que otra Universidad privada, que al año siguiente son profesores sin tener experiencia de ningún tipo ni haber pasado ningún tipo de control importante. Ganar una Cátedra suponía ya un filtro importante.

Además, ¿por qué en las Cátedras de Cirugía no se enseña en el siglo XXI la Cirugía de Mínima Invasión? Por lo mismo que en Medicina Humana antes, cuando empezó en los años 90 la Cirugía de Mínima Invasión, los jefes de servicio, había algunos que sus ayudantes jóvenes entraron en el campo de la Cirugía de Mínima Invasión y, como los jefes de servicio en Humana ya eran mayores y no quisieron entrar en estas técnicas, muchos de ellos sí que dejaron a sus equipos entrar en esas técnicas, que hoy son ya normales, por ejemplo la artroscopia de rodilla o cualquier tipo de intervención de Cirugía de Mínima Invasión; y en Veterinaria ha pasado lo mismo: hay muchos formadores, hablo de Catedráticos o de responsables de centros públicos o privados, que no han entrado en ese capítulo porque no quieren, o no han sabido o no han querido entrar, y eso condiciona al alumno.  Por ejemplo, hoy en Estados Unidos el 90% de las ovariohisterectomías se hacen por Cirugía de Mínima Invasión.

Otro problema que tiene la profesión es la competencia. En Francia, por ejemplo, que es el modelo que creo particularmente que es el más fino y mejor estructurado, no se consiente que una clínica veterinaria ponga una cruz indicando que ahí hay un veterinario diferente al del pueblo de al lado, sino que toda la profesión veterinaria en Francia tiene la misma cruz. Cuando vas a Francia y ves la cruz de los veterinarios, sabes que ahí hay un veterinario, igual que ocurre con las farmacias en España, pero no con la profesión Veterinaria. Es decir, la unificación de criterios y tarifas, en Francia ha sido algo exquisito, mientras que en España se ha jugado a la baja, al coste del trabajo a la baja.

Pero eso también conlleva una cosa, si una operación tiene un coste mínimo, y voy a ponerte un ejemplo incluyendo esterilización, anestesia, preparación del campo quirúrgico o esterilización del vestuario y del personal que va a intervenir en la operación de, pongamos, 250 euros, tú no puedes estar realizando, por ejemplo, una ovariohisterectomía a 150 euros. Entonces algo pasa, y es que se está bajando el  nivel técnico, con lo cual, únicamente por competencia con otros centros, se está realizando el mismo tipo de intervención a bajo precio. Y eso hay que corregirlo. Eso en la actualidad no puede ser, pero es.

‘Se está bajando el nivel técnico, con lo cual, únicamente por competencia con otros centros, se está realizando el mismo tipo de intervención a bajo precio. Y eso hay que corregirlo’

La calidad es algo que en Francia siempre se ha respetado y, por lo tanto, en Francia te das cuenta de que un veterinario tiene más prestigio que un médico, ¿por qué? Porque han respetado eso. La gran asignatura pendiente en cuanto a la Veterinaria española es la formación de grandes técnicos veterinarios. El técnico veterinario es de igual coste ahora que un licenciado en Veterinaria y eso no puede ser. El licenciado tiene cinco años como mínimo, o más, de formación, y al ATV hay que formarlo pero, claro, los salarios no pueden ser los mismos. En España cuesta lo mismo un veterinario recién salido de la Universidad o con dos o tres años de experiencia que un ATV, y eso no puede ser, porque eso conlleva que la clínica no pueda formar un equipo, y cuanto más sólido es el equipo, más fiable es el personal del equipo, más potente es el resultado. Y ahí es donde reside uno de los problemas. Por lo tanto, uno de los problemas importantísimos en las clínicas veterinarias es el personal. Y eso es un modelo que en España se ha equivocado por tema de salarios.

‘Cuanto más sólido es el equipo, más fiable es el personal del equipo, más potente es el resultado’

-¿Qué brinda el Instituto de Técnicas Avanzadas Sinergia (I.T.A.S.) ante todo este panorama?
I.T.A.S. brinda un equipo potentísimo, con un personal especializadísimo, un equipamiento de última generación y, además, es una plataforma primero para clínicas veterinarias, y otra plataforma para el mundo de la Medicina Humana. ¿Por qué? Porque es un nexo de unión entre la experimentación de técnicas innovadoras, primero con modelos no animales, luego con modelos animales, y dispone de una plataforma de conexión entre el mundo de la Medicina Veterinaria y el de la Medicina Humana.

‘El I.T.A.S. brinda un equipo potentísimo, con un personal especializadísimo, un equipamiento de última generación y, además, es una plataforma primero para clínicas veterinarias, y otra plataforma para el mundo de la Medicina Humana’

En cuanto a otros términos como el bienestar animal, la profesión veterinaria es la garante de este capítulo. I.T.A.S. dispone del Comité de Ética. Ante la eutanasia, por ejemplo, la profesión veterinaria es la única profesión autorizada para realizar eutanasia. Por lo tanto, los comités de ética son los que deben decidir, no debe decidir sólo un veterinario sobre si hay que realizar eutanasia o no a un animal. Eso es importante. La transición ha sido en los últimos treinta años algo espectacular, porque pasamos del veterinario titular al titular de una clínica muy personalista, a una era digital donde prevalecen especialistas, equipamientos y equipos, este es el resumen.

‘Los comités de ética son los que deben decidir, no debe decidir sólo un veterinario sobre si hay que realizar eutanasia o no a un animal’

Otro de los problemas a resolver en las Facultades Veterinarias públicas o privadas es el número, algo exagerado: en Francia hay 4, en Suiza hay 2, y en España somos quince entre públicas y privadas.

Y es un tema que habrá que resolver, porque la formación de los alumnos tendrá que ver casos reales; en Estados Unidos por ejemplo, cuando alguien contrata a súper especialistas en Universidades públicas, tienen que demostrar que en la clínica privada son exitosos y son gente de nivel.

-Ante todo este panorama descrito, ¿cuál es el valor de la formación?
La formación, sin duda, es la base. Si tú tienes un mal formador, los formados no van a tener un buen nivel.

-¿Qué vías puede plantear para resolver el problema de la poca calidad de los formadores?
Habría que empezar, clarísimamente, por la formación continuada y por la realización de evaluaciones serias de los niveles, pero no en teoría, sino también en práctica. Por seguir con el ejemplo de la ovariohisterectomía, si no sabes hacer Cirugía de Mínima Invasión, no puedes enseñarme a hacerla vía laparoscópica. Por lo tanto, hay que hacer evaluaciones periódicas y serias a los formadores, porque si no, está ocurriendo que el alumno sale y, ¿qué nivel tiene de utilización de un TAC? Cero. ¿Y de Cirugía de Mínima Invasión? Bajísimo o cero. Ese es el tema. Si el formador no se recicla, se queda estancado y la formación de los alumnos se estanca.

‘Habría que empezar, clarísimamente, por la formación continuada y por la realización de evaluaciones serias de los niveles, pero no en teoría, sino también en práctica’

-En este área, ¿va a jugar un papel importante I.T.A.S.?
Claro, centros como I.T.A.S., que es exactamente en cuanto a equipamiento, personal/equipo, especialidades y especialistas, la punta de lanza hoy en España, sin lugar a dudas. ¿Por qué? Porque los cuatro pilares los tiene al máximo nivel: tiene un equipo de especialistas excepcional, tiene un nivel de equipamiento altísimo, de vanguardia, y tiene, además, un personal con formación permanente de cada una de sus áreas. Y esos son los cuatro pilares que tiene como fortalezas, independientemente de que los ATVs técnicos, el personal secundario, están súper formados. Y eso hace que el flujo de trabajo sea muy alto y que el personal sea fiel al centro.

‘I.T.A.S. tiene un equipo de especialistas excepcional, tiene un nivel de equipamiento altísimo, de vanguardia, y tiene, además, un personal con formación permanente en cada una de sus áreas’